¿Por qué está triste el gato azul?
Érase una vez una dulce muchacha que gustaba de pasear por el campo. Pero un día, en uno de sus paseos, se encontró con un gato triste y azul. Sintió pena por él, así que se lo llevó a su casa y lo adoptó. Le dio los mejores cojines para descansar, le compró el mejor alimento, pagó al mejor veterinario para que curara sus heridas. Luego de varios días, el gato triste y azul pasó a ser un gato alegre y azul.
Cierto día, justo al amanecer, la muchacha se sintió observada desde el borde de su cama. Abrió los ojos y se encontró con un apuesto príncipe azul.
– Joven de buen corazón – dijo el príncipe. – No temas. Yo era el gato triste y azul al que generosamente acogiste en tu hogar. Tu amor abnegado me ha liberado de un hechizo perverso que me mantenía transformado en una humilde mascota.
La joven permanecía muda y con los ojos bien abiertos.
– Ahora, – prosiguió el príncipe – si tú me aceptas, me gustaría casarme contigo y corresponder al amor y el cariño que me has entregado.
– ¿Estás… estás seguro? – respondió estupefacta la joven.
– Completamente, amada mía.
– ¿A pesar de que te hice dormir en la terraza?
– Por supuesto. Los mullidos cojines y mantas que me proporcionaste me mantuvieron cálido.
– ¿Aunque te diera pienso para comer?
– No sabías que era humano. Además, cualquier bocado proveniente de tu mano me sabe a gloria.
– ¿Incluso aunque te llevara a vacunar?
– No me importó en absoluto. El veterinario me trató tan bien que me quedé dormido de puro gusto.
– Eso… fue por la anestesia.
– ¿Anestesia? ¿Por qué me pondrían…?
– ………………………………….
– ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!!
Bueno, amigos y amigas, menos mal que esto sólo es un cuento. Los cuentos, cuentos son. Y para dejar buen gusto de boca, os dejo con la canción “El gato que está triste y azul”, cantado por la maravillosa Tamara.






























¡Partiste mi corazón! jajaja
Muy amena lectura, Zilniya, el final me tomó completamente por sorpresa.
Por algo son Cuentos Descontados (o como dijo un colega, “deconstruídos”). Al final, volvió a ser un gato triste y azul y le compusieron la canción. Pocas canciones canciones se dedican a un final dulce. Si acaso, pregunta a los de Disney.
¡¡Hola Zilniya!!. Me encanta tu relato y la canción, he pintado a mi gato triste y azul de color rojo, porque me gusta mucho. Una humilde lectora …
¡Gracias Paki! De humilde nada, un honor tenerte por aquí también.
Oh, mi Dios, Zilniya! Por un instante creí que la historia iba a terminar divinamente bien! Pero no, no se puede ir contra el destino: ese gato estaba condenado a ser triste y azul, no hay caso.
Es que las apariencias engañan, Verito.
Encantada de leerte por aquí también.
Ay, siempre, siempre las apariencias resultan engañosas, Zilniya… son rarísimas y excepcionales las veces en que las apariencias y la realidad calzan como un guante.
Un honor leerte aquí, allá y donde sea.
Lo iba leyendo con tranquilidad hasta que…. wooooooooouch.
Me he reído mucho con ese final.
Por cierto Zilniya; solo puedo hablar por mí, pero se te extraña en Sopaderelatos, no lo digo por lo comentarios, sino por tu estilo particular en los relatos.
No siendo más. Adeus.
Muchísimas gracias, Zadel. Yo también lo echo en falta, pero prometo que muy pronto vais a fliparlo con un relato de ciencia-ficción que tengo preparado.
Tú también eres un genial relatista, ¡no hay relato de los tuyos que me deje indiferente!
Ja ja mi vecina tiene un gato asi…y no precisamente por el color …..
Pobrecito a partir de ahora lo miraré con otros ojos…pobre príncipe jaja.
Besos.
Mar
Gracias por tu comentario, Mar. Ahora que mencionas la palabra “príncipe”, estos gatos se convierten en príncipes de la casa a cambio de un “alto precio”. XD
Excelente relato!!!!!! llegué hasta aquí buscando alguna respuesta sobre el pobre gato triste y azul de la canción, que resuena en mi cabeza desde mi más tierna edad.
Saludos desde Rosario, Argentina.
Me alegra que te gustara. Sí, da mucho que pensar esta canción melancólica. Te hace reflexionar en estas personas tristes y azules que van por la calle y te preguntas: ¿pitufos deprimidos?
Saludos.
HOoooo rayoz….no puede ser estube leyendo esperando un final maravilloso….y hoooo por dios….jajajaja me tomo por sorpresa….pobre principe….jajajaja la verdad me encanto el realto esta muy ingenieoso….nunuca hantes habia visto este blog saludos y excelente
A veces, quien la paga no es precisamente la bruja. Y otras, la princesa sale un poco bruja… XD